«Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido» DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO (CICLO C)

Las dos palabras de este domingo, que nos pueden ayudar en nuestra caminar: humildad y gratuidad. La humildad nos ayuda a descubrir la alegría del servicio desinteresado, que es ahí donde se empieza también a comunicar con Dios.  La humildad nos llena de amabilidad, de mansedumbre, de paz.

La humildad nos lleva a aceptar las dificultades, las cruces que se nos presentan, no con resignación sino con esperanza cristiana. Nos ayuda a aceptar la humillación. Y la humildad nos lleva a aceptar nuestros defectos, nuestras limitaciones; para así dejarnos transformar por el amor y dejarnos perdonar por Dios. Este camino de humildad, vivido siempre desde la gratuidad, nos dará un corazón lleno de paz, de alegría y de servicio.

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