V DOMINGO DE CUARESMA

Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra». E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos.

La mirada de Dios de éste domingo a la mujer adúltera. No es una mirada de ira ni acusadora, es la mirada del Padre, la mirada de ternura, de compasión, no de juicio, sino de amor y de salvación. Pero un perdón que exige cambio, no vale seguir con la misma actitud, hay que querer cambiar, porque sino no hay verdadero arrepentimiento: “Como Dios me perdona”.

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