Dame de beber, es la petición que hoy tenemos que hacerle al Señor. Danos de beber, empapa nuestra vida de tu amor, de tu alegría, de tu esperanza. Hay que pedirle al Señor, que todas esas zonas secas de nuestra vida, sean empapadas por su Buena Noticia.
Y así llenos de la Vida del Señor, nos convertimos en cántaro del amor de Dios para los demás. Aquella mujer fue a comunicar la alegría de encontrarse con el Señor, que nosotros también la comuniquemos al mundo.