Lo más grande: el amor de Dios (IV Domingo del Tiempo Ordinario)

La caridad es el distintivo del cristiano. Es la síntesis de toda su vida: de lo que cree y de lo que hace.  El amor es la esencia del mismo Dios, es el sentido de la creación y de la historia, es la luz que da bondad y belleza a la existencia de cada hombre. Al mismo tiempo, el amor es, por así decir, el “estilo” de Dios y del creyente, es el comportamiento de quien, respondiendo al amor de Dios, plantea su propia vida como don de sí mismo a Dios y al prójimo. (Benedicto XVI)

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